
Coworking La Térmica
Una oficina con materiales suprareciclados
Un proyecto de interiorismo centrado en el diseño de espacios de coworking en Málaga, basado en los principios de la economía circular, la sostenibilidad y el aprovechamiento de materiales de desecho. La propuesta consistía en diseñar todo el mobiliario y el interiorismo de la sala de Coworking La Térmica utilizando materiales en desuso que la Diputación de Málaga había acumulado en un viejo almacén durante los últimos 20 años.
Entre otros muchos elementos, encontramos un antiguo stand de feria que simulaba un cortijo andaluz. Según nos contaron, eran necesarios dos tráileres para transportarlo y unas 15 personas para su montaje. Se componía de unas 50 vigas de madera que formaban la estructura principal, además de una pérgola, estanterías de madera maciza, mesas, sillas y taburetes de anea, entre otros elementos. Este hallazgo fue determinante para el desarrollo del proyecto y marcó el punto de partida conceptual y material de la intervención.
Uno de los objetivos que nos planteamos desde el inicio fue trasladar la identidad de La Térmica —galardonada con un Laus de bronce en 2012— al mobiliario y a la decoración del espacio. La sala, con una superficie de 170 m² y capacidad para 20 puestos de trabajo, se organizó en cinco áreas diferenciadas que responden a distintas formas de uso, fomentando la colaboración, la flexibilidad y el sentido de comunidad propios de un espacio de coworking contemporáneo.
- Año
- 2014
- Dimensión
- 170m2
- Ubicación
- Málaga
- Cliente
- Diputación de Málaga. La térmica
- Interiorismo & diseño producto
- Damián López
- Fotografía
- Marinamluna
Área de trabajo
En el marco de este proyecto de diseño de espacios de coworking en Málaga, para esta zona se realizaron dos mesas de 3,4 × 1,4 m, con capacidad para seis puestos cada una, y una tercera mesa de 3,6 × 1,4 m para ocho puestos. La estructura se construyó reutilizando parte de las vigas de madera de pino encontradas en el almacén, mientras que para los tableros se fabricaron tres piezas a medida en pino gallego alistonado, empleando madera nueva procedente de bosques gestionados de forma sostenible. Cada mesa incorpora un cajón central en el que se integran las regletas, el cableado y las conexiones, manteniendo el espacio de trabajo ordenado y funcional.
También se diseñaron estanterías reutilizando perfiles metálicos que pertenecían a otras estructuras localizadas en el mismo espacio, combinados con baldas realizadas a partir de maderas recuperadas. Además, se desarrollaron unas cajoneras en las que se plasmó de forma sutil la identidad del proyecto mediante el diseño de los tiradores. Cada cajón cuenta con una única guía corredera, lo que permitió reducir en un 50 % el número de guías utilizadas, reforzando el enfoque sostenible de la intervención.
Como elemento complementario, se creó una pared de pizarra bautizada como “El Muro de las ideas”, concebida como un soporte para la creatividad y el intercambio de pensamiento. El lettering fue realizado por el estudio malagueño Santa Rita, aportando un carácter gráfico y local al conjunto del espacio.
80% de materiales reutilizados
Un proyecto de interiorismo basado en la sostenibilidad, realizado con materiales de desecho

Entrada y zona auxiliar
Como complemento a la zona de trabajo, y dentro de este proyecto de diseño de espacios de coworking en Málaga, se colocaron dos antiguos bancos de carpintero encontrados en el almacén, junto a unos taburetes altos de anea que aportan calidez y un carácter artesanal al espacio. Estas piezas refuerzan la idea de reutilización y ponen en valor los materiales con historia, integrándolos en un entorno contemporáneo y funcional.
Para la entrada, concebida como un espacio de bienvenida tanto para residentes como para visitantes, se restauraron dos chibaletes procedentes de una antigua imprenta que había ocupado otra sala de este mismo edificio cincuenta años atrás. Aprovechando la estructura reticulada de sus cajones y las superficies inclinadas, se reutilizaron como expositores para tarjetas de visita y folletos, estableciendo un vínculo directo entre memoria, identidad y uso actual del espacio.
Por último, se diseñaron unas taquillas con forma hexagonal —en referencia directa al logotipo de La Térmica— que evocan la geometría de un panel de abejas. Este recurso formal permite reforzar el concepto de trabajo colectivo y colaboración en equipo, valores esenciales en el diseño de espacios de coworking en Málaga orientados a fomentar la creatividad, el intercambio y la comunidad.
Sala de reuniones
La Térmica está instalada en un edificio de más de 13 mil metros cuadrados y 100 años de historia. De hecho, en sus orígenes era un orfanato y la sala donde hoy se ubica el coworking era, en su día, una capilla provista de un altar y un coro, aún existentes.
Precisamente sobre el altar, es donde decidimos colocar la sala de reuniones. Nos encantaba la idea de que en otra época hubiera sido un lugar de culto, desde dondese predicaba y también desde donde se escuchaba. Ahora seguirá usándose de la misma forma, pero se “predicarán” y escucharán otra clase de ideas y proyectos.
Para darle privacidad, se hicieron unos separadores de vidrio y marcos de madera, con una puerta corredera, sobre los que se rotuló la identidad de La Térmica. Todo a partir de materiales reutilizados.
Office y living area
Uno de los elementos principales de esta zona es un mueble que hace a la vez de encimera y de barra y, en cierto modo, de recibidor. Así que para ocultar todos los pequeños electrodomésticos, como microondas, cafetera, y otros utensilios, se hizo un frontal a base de tablas de madera, que se aprovechó para colgar algunas macetas a modo de patio andaluz. De esta forma, se mantiene la esencia de los materiales que formaban parte de aquella caseta andaluza.
Como complemento se hizo un salón con dos viejos sofás que retapizamos, una mesita de centro y unos pufs.
Los pufs se hicieron partiendo de un icosaedro. El icosaedro es un poliedro de 20 caras. Poliedro, en griego, significa “muchas caras”, que es precisamente lo que encontramos en una sala de coworking: muchas caras. Y en ésta, en concreto, 20. Además, esta figura geométrica esconde en una de sus perspectivas un hexágono (al igual que el logotipo de la Térmica), lo cual termina de cerrar el concepto por completo.Previendo que se convirtiera en una zona de estar, colocamos un pequeño tablón de anuncios donde los coworkers pueden intercambiar servicios y buscar colaboración entre ellos.
Espacio siesta
Sobre la entrada de la sala se encuentra el coro, hecho en talla de madera, y en el que todavía se encuentra parte del órgano. Es un espacio pegado al techo, donde quedan un par de metros de altura y a penas llega la luz del resto de la sala. Un lugar desde donde se tocaba música eclesiástica. Elevado, para tener una conexión con Dios más cercana. Un lugar ahora reconvertido, con unos cuantos pufs y mesitas, ideal para desconectar o conectar, pero de otra forma.
Interiorismo con conciencia medioambiental
Aproximadamente el 80% de los materiales que se emplearon fueron reutilizados. Aún así, pensamos que, como diseñadores, tenemos una gran responsabilidad sobre todo lo que hacemos y producimos para el mercado de consumo. Aunque en nuestros proyectos intentamos optimizar los recursos que empleamos al máximo, sentimos que no es suficiente. Por eso, desde que empezamos este proyecto, nos pusimos en contacto con la Agrupación Ecológica Pinsapo para terminar de compensar la huella de carbono producida durante el proyecto, plantando árboles y ayudando a reforestar los bosques de nuestro entorno, castigados por los incendios y la deforestación.
Árboles / proyectos
Para compensar la huella de carbono producida durante el proyecto, plantamos árboles y ayudamos a reforestar los bosques de nuestro entorno, castigados por los incendios y la deforestación.





