Interiorismo, diseño de interiores, arquitectura de interiores. ¿Qué es y para qué sirve?

Te contamos de forma sencilla qué aspectos tenemos en cuenta en nuestros proyectos de diseño de interiores y cómo influye en nuestras vidas

Diseño de interiores — 15 enero 2022

Pasamos la mayor parte de nuestras vidas en espacios interiores, ya sea en nuestro puesto de trabajo u oficinas, en nuestros hogares o viviendas o en espacios públicos como restaurantes, bares, tiendas, hoteles… Por lo tanto, cuidar que estos espacios nos ofrezcan una experiencia y calidad de vida adecuada y saludable es fundamental para que nos sintamos cómodos y a gustos. Es aquí donde entra en juego el papel del diseñador de interiores.

Pero antes de empezar a ver qué características tiene que tener un espacio, vamos a aclarar una cuestión muy importante. Frecuentemente nos encontramos con que el público general suele confundir el diseño de interiores con la decoración. Es más, en muchas obras y proyectos se suelen referir a nosotros como decoradores. Algo que, sinceramente, aunque intentamos hacer oídos sordos, nos chirría un poquito. Y es que nuestro papel va mucho más allá de la decoración. Nuestro equipo de interioristas está formado por diseñadores de producto, diseñadores de interiores, arquitectos e ingenieros. Disciplinas que, aunque tienen una importante carga estética y visual en sus resultados, van mucho más allá de la apariencia. Son profesiones que requieren de conocimientos técnicos, análisis e investigación.

Así que vamos allá. Primer punto:
 

DIFERENCIA ENTRE INTERIORISMO Y DECORACIÓN

 
Como ya hemos dicho, el diseño de interiores, como todas las disciplinas del diseño, tiene una importante componente estética. Pero a diferencia de la decoración, que se queda en una capa más superficial (embellecer, adornar o crear cierto efecto) a menudo marcada por la superficialidad de los estilos y las tendencias del momento, el diseño de interiores que realizamos en el estudio parte del análisis estratégico y el estudio de los espacios en base a unos objetivos definidos, unas necesidades de uso y un público objetivo o target.

Y aunque puede ser que nos veas colocando un jarrón o un centro de mesa, no somos decoradores.

Un interiorista se encarga de investigar, planificar, coordinar y estudiar qué usos va a tener cada espacio y cómo éste nos puede ayudar a desarrollar las actividades para las que se pensó de la mejor manera. Y es que para un diseñador, la funcionalidad siempre debe de estar por delante de la estética, o mejor dicho, la estética debe estar al servicio de la funcionalidad. Porque ésta, sin duda, es una parte fundamental para conseguir los objetivos que nos proponemos, pero hay mucho más.

 

DISTRIBUCIÓN FUNCIONAL. APROVECHAR EL ESPACIO AL MÁXIMO ADAPTÁNDOLO A LAS NECESIDADES DEL USUARIO

 
Identificar los objetivos y usos que tendrá cada espacio es fundamental. Toda esa información nos permitirá diseñar los recorridos, las circulaciones y hacer una buena zonificación del espacio. Con esto podemos crear dinámicas, flujos y hábitos.
Por ejemplo, en una oficina, pensar en qué espacios queremos que confluya la gente y en cuales queremos evitar que pasen con frecuencia para evitar distracciones. O en una tienda, diseñar cual será el comportamiento del consumidor y dónde nos interesa fijar su atención.

 

ESTIMULAR AL USUARIO

 
Los espacios tienen la capacidad de influir sobre nuestro estado de ánimo y nuestro carácter.
Por eso es importante diseñar a conciencia el uso que tendrá cada zona del proyecto. Solo así conseguiremos crear una conexión entre el espacio y el usuario adecuada.

Te ponemos algunos ejemplos. Puedes diseñar el espacio para fomentar el dinamismo en las zonas de paso, la relajación en las zonas de estar o la concentración en las zonas de trabajo.

 

ESPACIOS QUE FOMENTEN LA COLABORACIÓN Y LA SOCIALIZACIÓN

 
Está demostrado que la colaboración y transmisión de ideas entre las personas suele producirse de forma fortuita y no planeada. Un espacio bien diseñado puede favorecer estas conexiones y encuentros fortuitos.
Por ejemplo, en los espacios de trabajo, suele producirse en la cocina o la terraza, pero pueden diseñarse muchos otros espacios donde dar rienda suelta a la creatividad y rebajar la tensión acumulada.

 

LUGARES PARA LA CONCENTRACIÓN Y EL RELAX

 

Pasamos el día rodeados de alertas, notificaciones, ruidos e interrupciones. En el momento de hacer una labor individual, que requiera concentración y todos nuestros sentidos enfocados a una misma tarea, es cuando se hacen imprescindibles espacios habilitados para ello.
Diseñar espacios armónicos y confortables que nos ayuden a relajarnos o concentrarnos en lo que estamos haciendo es parte esencial de nuestro trabajo.
Cada espacio debe estar pensado para unos usos determinados. Por eso, es fundamental diseñar una experiencia de usuario acorde al uso que cada espacio tendrá.

 

EL ESPACIO ES CAPAZ DE CREAR HÁBITOS SALUDABLE

 

Los interioristas tenemos la capacidad de transformar los espacios para implementar estrategias que fomenten hábitos saludables y favorezcan, por ejemplo, la productividad en una empresa.

Una buena selección de plantas naturales que ayuden a reciclar el aire y a disminuir las radiaciones o colocar fuentes de agua a menos de 20m de cada puesto de trabajo para facilitar la hidratación y, por consecuencia, la concentración.

 

LA IMPORTANCIA DEL CONFORT ACÚSTICO

 

Sin duda, uno de los aspectos que más influyen en el confort de las personas y al que se le presta menos atención.
y es que tan importante es tener unas buenas condiciones de temperatura como una calidad de escucha adecuada.
En este aspecto hay dos factores a tener en cuenta.

El primero es el aislamiento acústico. Éste nos aísla de sonidos externos a nuestro espacio. Por ejemplo, aislar las fachadas y ventanas de nuestra casa para evitar escuchar ruidos de la calle. También puedes querer aislarte acústicamente dentro de un mismo espacio. Por ejemplo, en una oficina en la que hay dos salas de reuniones juntas, evitar que se filtren sonidos de una sala a la otra.

El segundo factor es la calidad de escucha. Seguro que has estado alguna vez en un restaurante lleno de gente y te costaba trabajo escuchar a la persona que tenías en frente. Muy probablemente te haya costado un dolor de cabeza y algún malentendido… Esta pelotera de sonido se debe a la reverberación que tienen los espacios. Este problema se soluciona mediante la colocación de elementos fonoabsorventes dentro de los espacios que habitamos. El objetivo es reducir esos tiempos de reverberación y los rebotes de onda. Algo que resulta fundamental en espacios donde prevemos que haya acumulaciones de gente hablando.

 

UNA BUENA VENTILACIÓN. ALGO INDISPENSABLE EN TIEMPOS DEL COVID 19

 
La calidad del aire es fundamental para el confort y la seguridad de los usuarios de un espacio cerrado. Es fundamental controlar los niveles de oxígeno, dióxido de carbono y otras sustancias químicas nocivas como el formaldehído.

Un sistema de ventilación que renueve constantemente el aire de nuestros espacios interiores sin perder confort térmico está demostrado que mejora la salud de las personas, el confort y minimiza el riesgo de contagio de enfermedades infecciosas.

 

LA IMPORTANCIA DE CREAR AMBIENTES A TRAVÉS DE LA ILUMINACIÓN

 
Siempre lo decimos. La iluminación lo es todo en un proyecto de interiorismo. Una cena romántica no sería lo mismo bajo un downlight de luz fría a 6000ºk de temperatura. Pues eso, cada momento requiere de una iluminación adecuada que es fundamental para ayudarnos a conseguir la experiencia de usuario que deseamos.

Y ya ni te contamos lo importante que es tener ventanas con entradas de luz natural donde poder descansar la vista y conseguir un nivel de iluminación óptimo que evite que forcemos la vista. Además del ahorro energético que supone combinar la iluminación natural y la artificial, la luz solar, en su justa medida, tiene un montón de propiedades positivas para los espacios y para el ser humano.

 

UN MOBILIARIO CÓMODO Y DE CALIDAD. LO BARATO SALE CARO

 

Lo barato sale caro. Eso lo tenemos clarísimo y más que comprobado. A veces sale incluso muy caro.
Te ponemos un ejemplo. Imagina que tienes un espacio contract o de alto tránsito. Esto puede ser el hall de un hotel, un restaurante o una sala de espera de un negocio. Y decides colocar una silla barata de mala calidad por ahorrarte unos euros en la inversión inicial. Una silla de estas características seguramente no cumpla con los ensayos de resistencia y durabilidad que la hagan adecuada para un espacio de este tipo. Por lo tanto, seguramente no soporte el uso intensivo al que va a estar sometida y acabarás teniendo que renovarla. Esto significa pagarla 2 veces. Por ese mismo importe, podías haber elegido una silla de calidad, con garantías y certificados. Que te asegure que va a estar a la altura de las necesidades de tu negocio.

Está demostrado que la combinación de un espacio bien diseñado junto con un mobiliario de calidad
y ergonómico que favorezca el confort de los trabajadores aumenta la productividad hasta un 20%.
Sillas que mejoren nuestra movilidad, mesas motorizadas que nos permitan trabajar de pie para favorecer la circulación y descargar la musculatura de la espalda. Esto son algunos ejemplos de la importancia que tiene elegir el mobiliario adecuado para cada espacio.

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LEBLUME. seleccionado en From Spain With Design 2020